Pues sí, soy Roser, y trabajo en TAU como orientadora laboral. Siempre me ha gustado el mundo de la enseñanza, de hecho, todos en casa nos dedicamos a ello. Estudié pedagogía y desde un principio me ha interesado trabajar con los colectivos socialmente más vulnerables. Tan pronto terminé la carrera inicié mi dedicación a la formación, ya sea para trabajadores en activo como en situación de desempleo. Ha habido paréntesis en mi trayectoria laboral, pero siempre que he tenido ocasión he retomado mi auténtica vocación, el maravilloso mundo del aula. He de confesar que me encanta tratar con el ser humano; quizás será por eso que en cuanto TAU me ofreció colaborar con ellos no dudé en aceptarlo.



